Publicado el Deja un comentario

Neurocientíficos reconocen la conciencia en mamíferos y pájaros

El neurocientífico canadiense explica por qué los investigadores se han unido para firmar un manifiesto en el que se reconoce la existencia de la conciencia en todos los mamíferos, aves y otras criaturas, como el pulpo, y cómo este descubrimiento podría impactar a la sociedad.

El  neurocientífico canadiense Philip Low, ganó prominencia en la prensa científica después de presentar un proyecto con el físico Stephen Hawking, de 70 años. Low quiere ayudar a Hawking, que está completamente paralizado desde hace 40 años a causa de una enfermedad degenerativa, y es por ese motivo que sólo puede comunicarse con la mente. Los resultados del estudio fueron revelados el sábado pasado en una conferencia en Cambridge. Sin embargo, el propósito principal de la reunión era otro. En ella, los neurocientíficos de todo el mundo firmaron una petición afirmando que todos los mamíferos, aves y otras criaturas, incluyendo pulpos; tienen conciencia. Stephen Hawking estuvo presente en la cena de la firma del manifiesto como invitado de honor.

Philip Low: “Todos los mamíferos y pájaros tienen conciencia”.

Low es un investigador de la Universidad de Stanford y de MIT (Massachusetts Institute of Technology), ambos lugares se encuentran en los Estados Unidos. Él y 25 investigadores más creen que las estructuras cerebrales que producen la conciencia en los seres humanos también existen en los animales. «Las áreas cerebrales que nos distinguen de otros animales no son los que producen la conciencia», dice Low, que concedió la siguiente entrevista a una página web:

Entrevistador: Los estudios sobre el comportamiento animal han afirmado que varios animales tienen cierto grado de conciencia. ¿Qué dice la neurociencia al respecto? 

Low: Descubrimos que las estructuras que nos distinguen de otros animales, tales como el córtex cerebral, no son responsables de la manifestación de la conciencia. En pocas palabras, si el resto del cerebro es responsable de la conciencia y esas estructuras son semejantes entre seres humanos y otros animales, como mamíferos y aves, llegamos a la conclusión de que estos animales también son conscientes.

Entrevistador: ¿Qué animales tienen conciencia?

Low: Sabemos que todos los mamíferos, todas las aves y muchas otras criaturas, como el pulpo, cuentan con las estructuras nerviosas que producen la conciencia. Esto significa que estos animales sufren. Es una verdad incómoda: siempre era fácil decir que los animales no tienen conciencia. Ahora tenemos un grupo de neurocientíficos respetados que estudian el fenómeno de la conciencia, el comportamiento animal, la red neuronal, la anatomía y la genética del cerebro. Ya no se puede decir que no lo sabíamos.

Entrevistador: ¿Es posible medir la similitud entre la conciencia de los mamíferos y las aves y la de los seres humanos? 

Low: Esta pregunta se ha dejado abierta en el manifiesto. No tenemos un indicador, dada la naturaleza de nuestro enfoque. Sabemos que hay diferentes tipos de conciencia. Podemos decir, sin embargo, que la capacidad de sentir dolor y placer en los mamíferos y los seres humanos es muy similar.

Entrevistador: ¿Qué tipo de comportamiento animal apoya la idea de que tienen conciencia? 

Low: Cuando un perro tiene miedo o siente dolor o felicidad al ver a su dueño, son activadas en su cerebro estructuras similares a las que se activan en los seres humanos cuando mostramos miedo, dolor y placer. Un comportamiento muy importante es el auto-reconocimiento en el espejo. De entre los animales que pueden hacerlo, además de los humanos, se encuentran los delfines, chimpancés, bonobos, los perros y una especie de ave llamada pica-pica.

Entrevistador: ¿Qué beneficios podrían surgir a partir del entendimiento de la conciencia en los animales?

Low: Aquí hay una cierta ironía. Gastamos mucho dinero tratando de encontrar vida inteligente fuera del planeta mientras estamos aquí; rodeados de inteligencia consciente en el propio planeta. Si tenemos en cuenta que un pulpo – que cuenta con 500 millones de neuronas (los seres humanos tenemos 100 billones) – consigue producir conciencia, estamos mucho más cerca de producir una conciencia sintética de lo que pensábamos. Es mucho más fácil producir un modelo con 500 millones de neuronas que de 100 billones. Es decir que estos modelos sintéticos pueden ser más fáciles ahora.

Entrevistador: ¿Cuál es la ambición del manifiesto? ¿Los neurocientíficos se han convertido en militantes del movimiento por los derechos de los animales? 

Low: Se trata de un asunto delicado. Nuestro papel como científicos no es decir lo que la sociedad debe hacer, pero hacemos público lo que descubrimos. La sociedad ahora tendrá una discusión sobre lo que está sucediendo y podrá decidir si formular nuevas leyes, realizar más investigaciones para entender la conciencia de los animales o protegerlos de alguna manera. Nuestro papel es dar a conocer los datos.

Entrevistador: ¿Las conclusiones del manifiesto tuvieron algún impacto en su comportamiento?

Low: Creo que voy a hacerme vegetariano. Es imposible no sentirse tocado por esta nueva percepción sobre los animales, en especial acerca de su experiencia del sufrimiento. Va a ser difícil, pues me encanta el queso.

Entrevistador: ¿Qué puede cambiar con el impacto de este descubrimiento? 

Low: Los datos son perturbadores, pero muy importantes. A la larga, creo que la sociedad va a depender menos de los animales. Será mejor para todos. Déjeme darle un ejemplo. El mundo gasta 20 billones de dólares al año matando a 100 millones de animales vertebrados en investigaciones médicas. La probabilidad de que un fármaco provinente de esos estudios sea eficaz en seres humanos es del 6%. Es una pésima probabilidad. Un primer paso consiste en desarrollar procedimientos no invasivos. No creo que sea necesario quitar vidas para estudiar la vida. Creo que tenemos que apelar a nuestro propio ingenio y desarrollar mejores tecnologías que respeten la vida de los animales. Tenemos que poner la tecnología en una posición en la que sirva a nuestros ideales, en lugar de competir con ellos.

Fuente: Veja

Para muchas personas que conviven con animales, proteccionistas y activistas por los derechos animales, la conferencia sólo confirma lo que ellos ya sabían en base a sus propias observaciones e interacciones con los animales, aunque sin la credibilidad de una investigación científica.

Steven Hawking, considerado la mente más genial en la física desde Albert Einstein, fue invitado de honor en la ceremonia de firma. La declaración fue escrita por Philip Low y editada por Jaak Panksepp, Diana Reiss, David Edelman, Bruno Van Swinderen, Philip Low y Christof Koch, todos reputados neurocientificos. La ceremonia de firma fue grabada por el noticiario “60 Minutos” de la cadena CBS.

En este breve video, Joseph Dial, Director Ejecutivo de la Mind Science Foundation explica por qué esta declaración es histórica y revolucionaria:

(“Esto ha sido una tarde histórica. Lo que he visto que ha sucedido esta noche, durante la cena con Steven Hawking y con vosotros que habéis organizado esta conferencia, es que por fin las personas han llegado a la conclusión que la manera en la que hemos entendido hasta ahora la conciencia animal era muy primitiva y retrasada. Y todos, esta noche, han dicho lo que ellos ya pensaban y sabían, firmando una declaración para el público, delante de la cámara de «60 Minutos», diciendo que la conciencia animal y la conciencia humana son tan semejantes, que tenemos que preguntarnos cómo tratamos a los animales y por qué los tratamos de la manera en que los tratamos. Esto ha sido histórico y revolucionario.”)

¿Qué es la consciencia?

Hay una diferencia importante entre la inteligencia y la conciencia. La inteligencia es medida según la capacidad de aprendizaje, razonamiento, entendimiento, y formas similares de actividad mental; la capacidad de captar la verdad, relaciones, hechos, significados etc. ¿Es entonces razonable, decir que los humanos son más inteligentes que los animales? Ciertamente los animales tienen capacidad de aprendizaje.

El diccionario define consciencia como “consciencia de la propia existencia, sensaciones, pensamientos, entornos, etc.” Mira a tu perro, un elefante en el zoo o un ciervo en el bosque. Ellos son conscientes de su propia existencia. Sienten dolor y otras sensaciones. Tu perro a lo mejor se cansa si no haces más que tomarle el pelo con una galleta antes de dársela. Un ciervo que se encuentra delante de los faros de un coche siente miedo antes de emprender la fuga. Los elefantes lloran la muerte de sus familiares.

¿Qué significa esto para el futuro?

Durante miles de años los humanos han creído en su propia superioridad. Esperamos, y trabajaremos para que la Declaración de Cambridge inspire una actitud diferente hacia los animales no humanos.

Empezando por los derechos de los animales hasta el veganismo, cambiar la manera de pensar de los que creen que los humanos son “el líder de la manada” será, y está siendo un reto, que estamos abordando de manera seria y consciente.

Fuente: www.animanaturalis.org

Publicado el Deja un comentario

Forks Over Knives (Tenedores contra cuchillos)

La película Forks Over Knives (Tenedores contra cuchillos) está basada en la valiosa información publicada en el libro The China Study (Estudio de China) del Dr. Collin Campbell. Examina la afirmación profunda de que la mayoría, si no todas, de las enfermedades degenerativas que afligen a nosotros se puede controlar, o incluso invertirse, al rechazar los alimentos basados en animales y procesados.

Publicado el Deja un comentario

Comer animales

Cuando Jonathan Safran Foer iba a convertirse en padre empezó a preocuparse por la forma más responsable de alimentar a su hijo. ¿Cuáles son las consecuencias de comer animales para la salud? ¿Cuáles los efectos económicos, sociales y ambientales de hacerlo? Mezclando con maestría filosofía, literatura, ciencia y la narración de sus propias aventuras detectivescas, Comer animales explora el origen de nuestros hábitos alimenticios: desde las costumbres nacionales a las tradiciones familiares, pasando por una atroz falta de información. Con una profunda perspicacia, un equilibrado sentido ético y una creatividad desbordante, Safran Foer revela la espeluznante verdad sobre el precio pagado por el medio ambiente, el Tercer Mundo y los animales para que podamos tener carne en nuestras mesas.

A consecuencia del nacimiento de su primer hijo, Foer se planteó la cuestión del origen de la comida que tanto él como su familia consumían a diario, especialmente los alimentos de origen animal. Para encontrar la respuesta a esta pregunta, Foer investiga las prácticas habituales de la ganadería y de la pesca comercial, centrandose en particular en las condiciones de los mataderos de los Estados Unidos y en la práctica de la sobrepesca. Durante su investigación, Foer se encuentra con numerosas prácticas que desaprueba –por ejemplo, el hecho de que los pescadores de gambas de Indonesia llegan a matar unos 58 kg de animales marinos por cada kilogramo de gambas que capturan; de la misma manera, Foer denuncia que, en los mataderos estadounidenses, uno se encuentra de manera habitual con animales que han sido degollados, desollados, y desmembrados mientras permanecían vivos y conscientes. Profundizando aún más en las prácticas de la industria ganadera estadounidense, Foer denuncia que las pobres condiciones higiénicas que sufren los animales contribuyen a las difusión de enfermedades que afectan a los humanos, –por ejemplo, la gripe aviar H1N1, que se originó en un establo de Carolina del Norte, o la salmonela, que llega a contaminar el 98% de los pollos que se ponen a la venta en los Estados Unidos.

Publicado el Deja un comentario

Veganos: el fenómeno

No comen carne ni usan ropa y productos derivados o testeados en animales. Entre el boom de la comida sana y el cuidado de la naturaleza, un movimiento que marca tendencia.

«¿Qué son realmente los animales? ¿Los podemos utilizar al igual que las cucharas o las computadoras?», se preguntó, meses atrás, Adrián Bo, estudiante de filosofía de 21 años. «Los animales son seres vivos que también sufren -se respondió a sí mismo el joven-. Hay que aceptarlos en sus diferencias, en su otredad.» Adrián, que ya había dejado de comer carne, decidió hacerse vegano; es decir, abstenerse de consumir o colaborar en cualquier tipo de práctica que implique sufrimiento a los animales. El joven estudiante vive con sus padres, quienes al principio no miraron con demasiados buenos ojos el vuelco alimentario de su hijo. «Al principio, ellos se asustaron -cuenta-, pero cuando vieron que no había riesgos para la salud y que me sentía mejor, lo aceptaron.»

Aunque no existen estadísticas o estudios cuantitativos confiables sobre esta práctica, la proliferación de restaurantes porteños que suman en su carta opciones veganas, además de los que se abocan totalmente a la elaboración de estos platos, o los chefs y cocineros que ofrecen servicios de catering y clases de cocina vegana, son indicios de que no son pocos lo que, al igual que Adrián, adhieren a un modo diferente de concebir el alimento. Así, entre el boom de la comida sana y el cuidado del medio ambiente cobra protagonismo, entonces, esta minoría que marca tendencia

En el mundo son conocidos los casos de celebrities que, como Natalie Portman, Daryl Hannah o Joaquin Phoenix, han hecho pública su adhesión al veganismo. Asimismo, suman posturas a favor de esta práctica films de ficción como Fast Food Nation, de Richard Linklater, o el documental Earthlings, producido y dirigido por Shaun Monson y coproducido por Persia White, con música de Moby.

Pero, ¿en qué consiste, realmente, el veganismo? ¿Qué diferencia hay entre una dieta vegana y una vegetariana? ¿Cuáles son sus aspectos positivos y cuáles los negativos?

De la dieta a la filosofía

En diálogo con la Revista, numerosos adeptos al veganismo aseguraron que, más que una dieta, se trata de una postura ética que cuestiona la condición misma de propiedad de los animales para convertirlos en mercadería de uso humano. En consecuencia, los veganos proponen dejar de usar animales en la vida diaria, ya sea como medios para producir ropa o como recursos para proveer alimento, entretenimiento o testeo de medicamentos.

«Cada vez que compro algo, debería fijarme quién y cómo lo produjo -explica Ana María Aboglio, abogada y fundadora de Anima (www.anima.org.ar)-. También ver si está industrializado o no (lo que le hará probablemente perder la mayoría de sus nutrientes). En el caso de los vegetales, si el producto no es orgánico puede contener pesticidas, provenir de un suelo agotado o estar modificado genéticamente. En el caso de los animales, se puede identificar el sufrimiento y la muerte desde el inicio. Yo llamo a esto último la experiencia vital del veganismo: la consideración moral plena de la no violencia sobre el animal, que empieza por el plato diario.»

Aboglio también es autora del libro Veganismo, práctica de justicia e igualdad (Gárgola Ediciones, 2011). Allí cuenta que el término vegan fue acuñado en 1944 por Donald Watson y Elsie Shrigley, fundadores de la Vegan Society (Sociedad Vegana). «Watson (1910-2005) lo pensó a partir de las 3 primeras y últimas 2 letras de vegetarian», explica la abogada. Con este apócope quería diferenciarlo del vegetarianismo, vocablo existente para describir una dieta que no necesariamente toma el compromiso de abolir todas las formas de violencia contra los animales.

Aboglio ni siquiera considera suficientes las tesis que defienden los derechos de los animales en libros como Liberación animal, del filósofo australiano Peter Singer. Desde el punto de vista de Aboglio, más allá de que en su momento despertó conciencias en relación con el sufrimiento animal, Singer lo hizo aceptando la diferenciación entre derechos animales y derechos humanos. Algo inadmisible para esta vegana convencida: «La actual relación de poder y opresión está basada en supuestas características que el animal no tiene. Aunque no las tuviera (que sí las tiene) no serían calificativas de una diferencia que haga que nosotros tengamos derecho a usarlos como objeto. Ser vegano no es lo máximo que podemos hacer por los animales, es lo mínimo», concluye Aboglio.

Pero, más allá de los aspectos filosóficos, ¿qué hay del veganismo en tanto práctica alimentaria? ¿Qué piensan al respecto los nutricionistas? No parece haber una postura única. Algunos de los profesionales consultados recomendaron esta dieta, y otros no. En general, los especialistas en alimentación consideran viable al veganismo siempre y cuando se adopte en forma consciente para que no se produzcan carencias nutricionales.

La licenciada Susana Zurschmitten, ligada al naturismo y la macrobiótica, y autora de libros como Dietas para una vida sana o Sanarnos con la alimentación, entre otros, tiene su propia definición del veganismo: «Es una forma de vida basada en determinada postura filosófica». Asimismo, asegura: «Quien siga esta dieta deberá ser cuidadoso de la responsabilidad que adopta sobre su salud, con controles físicos más estrictos».

Es que convertirse en vegano implica una responsabilidad adicional: se deben conocer bien los nutrientes de los alimentos para incorporar el correcto balance de las vitaminas, las proteínas, los minerales y los hidratos de carbono necesarios para mantener la salud.

A sus pacientes veganos, Zurschmitten les recomienda: «Realizar una vez por año los análisis de sangre más detallados, con los dosajes de las carencias que podrían llegar a tener, que son fundamentalmente tres: hierro, calcio y vitamina B12, siendo ésta última el factor más difícil de reemplazar».

Todos, pero particularmente los veganos, deberían hacerse hemogramas pidiendo valores de ferritina, ferremia y transferrina; es decir, un análisis más pormenorizado. La B12 se precisa en pequeñas cantidades y el cuerpo presenta reservas de 5 a 10 años. «Si sos vegana, te respeto y ayudo; si sos vegetariana, me parece fantástico. Pero si querés comer carne, como nutricionista también te voy a ayudar -sostiene Zurschmitten-. Veo el peligro en ser fundamentalista en cualquier posición, porque se cae en el mismo acto de violencia de discriminar al que tiene otra postura.»

Ahora bien, ¿es fácil ser vegano en el país de la carne? La mayoría de las verduras y los productos orgánicos que comulgarían con una dieta de este tipo resultan más caros que el resto. De allí el peligro de que este tipo de posturas se vuelvan patrimonio de unos pocos. Los veganos aseguran que nada está más lejano de su intención. «El hecho de que no se puedan importar determinados productos que ya son opción de supermercado en otros países, nos cierra algunas puertas», comenta Ana María Aboglio.

Por su parte, Betina Canalis, del restaurante vegano Kensho, asegura: «Son las políticas económicas desde el gobierno las que deberían hacer accesible el veganismo para todo el mundo. Si no, claro que puede convertirse en una práctica de élite, ya que son productos caros».

Ella y el chef Máximo Cabrera ofrecen una comida vegana gourmet con la idea de seducir a los omnívoros a través de una cocina rica y saludable. «No basta con cocinar con amor, hay que hacerlo de forma saludable. ¡Y rico!», dice Máximo.

Mil modos de entenderlo

Mirta J. Atlas, paciente de Susana Zurschmitten, es vegana desde hace 6 años. Ella dice que cada uno debe seguir lo que sienta en su corazón, no tiene una postura moral tomada con respecto a su alimentación. «Fui vegetariana durante 10 años, entonces llegó la menopausia y con ella la anemia. Para resolverla, me recomendaban alimentos que engordaban o que volviese a las carnes: ninguna de las dos opciones estaba en mis planes. Conocí gente vegana muy saludable y me pareció una opción viable para mí, apoyada por mi nutricionista que me dio un plan de alimentación. ¡Y por primera vez en la vida dejé de hacer dieta! Disfruto muchísimo de la comida», cuenta.

Según su nutricionista, es probable que Mirta haya dejado de ser anémica por la mejor absorción del hierro que permite un condimento llamado tekka, utilizado en las dietas veganas. «Y porque se da que en algunas personas, al disminuir la ingesta de alimentos con vitamina B12, la flora intestinal recupera la función de síntesis», agrega Zurschmitten.

En el otro extremo, Federico Ramos, abogado de 31 años, representa a la mayor parte de los argentinos, carnívoros declarados. No ve motivo para dejar de comer carne y sus derivados: «Así como el animal más grande se come al más chico, el hombre (otro animal), hace lo mismo. Es la cadena alimentaria. Mi dieta se compone de carne, pero también de verduras y mucha fruta. No me gustaría que mi hijo dejara la carne porque se perdería un placer importante, así como con los pescados y mariscos, que me fascinan», señala.

La nutricionista María Cecilia Ponce no fomenta el veganismo, pero respeta a quienes, por razones filosóficas, quieran adoptarlo. Trabaja para un laboratorio llamado Alcat donde se realizan testeos de sensibilidad alimentaria. Allí se determina cómo reaccionan nuestros organismos al contacto con los reactivos de cada alimento. De acuerdo con esta experiencia, ella considera más conflictivos el azúcar, los aditivos y algunos productos industrializados que una carne magra de buen origen.

«Las recomendaciones generales son buenas para poblaciones, pero también es adecuado trabajar en forma personal, analizar la reacción de los alimentos con nuestra sangre, nuestro genoma y la predisposición a metabolizar de forma correcta ciertos nutrientes. Trato de hacer hincapié en adoptar una alimentación lo más natural posible, que sea sostenible en el tiempo y que incluya cambios de hábitos profundos, quizá con carnes, pescados, cereales alternativos al trigo, poco o nada de lácteos, semillas y amplia variedad de frutas y verduras», afirma Cecilia. Balancear todos los nutrientes para cubrir las necesidades de una dieta completa requiere de gran esfuerzo y dedicación. «Mantener una dieta vegana libre de toda sustancia de origen animal no es fácil en nuestro estilo de vida industrializado y artificial», continúa Ponce. La mayoría de los pacientes que la consultan por problemas digestivos tienen alguna incompatibilidad con los lácteos y las harinas, pero no tantos problemas con las carnes. «Los estudios de genética que existen en la Argentina se realizan en laboratorios privados y tienen altos costos, pero es muy interesante si se pueden aplicar -continúa la especialista-. Yo no soy vegetariana, mi organismo funciona muy bien con pescados y un poco de carne roja. Me centro en restringir azúcares, aditivos y otros productos de la industrialización que, en mi opinión, son más conflictivos que una carne magra de buen origen.»

La nutricionista y triatleta Claudia Marcela Schemper, especializada en deportistas, acuerda con el criterio de la dieta individualizada. «El veganismo es una opción alimenticia viable, pero habrá que ver las necesidades dietéticas del individuo y sus posibilidades reales de acceder a los alimentos. Muchas veces queda en un ideal teórico, porque no se trata sólo de cumplir la consigna de evitar comer animales y sus derivados, sino también de lograr una nutrición adecuada para proveer buena salud. Con tiempo y dedicación es posible, pero un cambio drástico no es aconsejable», sostiene.

Mientras tanto, deportistas de renombre, científicos, músicos, escritores y actores declaran su opción por este estilo de vida sano y ético, como lo define una página de Facebook dedicada a relevar casos de personas sobresalientes en su medio que optaron por el veganismo ( http://www.facebook.com/pages/Veganos-Famosos/115790561813423 ). Lo cierto es que cada cual tiene derecho a elegir cómo vestirse o comer de acuerdo con sus pensamientos. Y encontrar el propio modo de hacer efectivo el viejo lema: «Que el alimento sea tu medicina».

Una Decisión para siempre

Nicolás Pauls

Músico, actor y conductor. Se hizo vegetariano hace 20 años y vegano desde que nació su hija Olivia, hace 6.

«Si se supiera el doloroso camino que recorren los animales para terminar en un plato, creo que sólo inconscientes y desalmados podrían alimentarse de ellos»

¿Por qué te hiciste vegano?
Estoy en total desacuerdo con la explotación animal en cualquiera de sus formas (indumentaria, entretenimiento, alimento). Creo que cuanto menos dolor podamos causar, más livianos iremos por esta etapa. Tal vez la camisa que estoy usando fue hecha en algún sitio donde quienes trabajaron para confeccionarla fueron explotados, y tal vez eso sea lo que también leo como dolor e injusticia. Hay que ser conscientes de cada acto en nuestra vida. Cada pequeño movimiento que hacemos tiene efecto en algún otro lado. Ante eso me pregunto: ¿es necesario vestirse con ropas de cuero a sabiendas del dolor que eso provoca? ¿Es necesario matar animales para alimentarse? No, no lo es. Creo que en la vida todo es alimento y todo nos forma: lo que leemos, vemos, ingerimos o escuchamos nos hace personas y nutre el espíritu. Todo eso va dejando huella y marca un camino. Si se supiera abiertamente el doloroso y sufrido camino que recorre un animal para terminar en un plato, creo que sólo inconscientes y desalmados podrían alimentarse de ellos.
¿Tu familia comparte este modelo alimentario?
Mis hijos son vegetarianos desde la gestación (Sofía, mi mujer, es vegetariana desde hace casi 20 años) y nunca consumieron leche que no fuera la materna. Luego del destete, tomaron leche de almendras (o de arroz o de sésamo). Yo no consumo ningún derivado animal y paulatinamente mis hijos y mi mujer van dejando el poco queso que a veces comen.
¿Cómo te desenvolvés en un país tan carnívoro?
Pienso todo el día en la comida, en lo que me gustaría comer, en lo que voy a cocinar a la noche. Disfruto muchísimo de cocinar. En ningún sitio como mejor que en mi casa, así que cuando decido salir voy a lugares en donde no me tengo que poner en un plan de pesquisa porque sé qué y cómo cocinan: entonces sí me entrego al cocinero. Hay buenos restaurantes vegetarianos, con excelentes opciones veganas. Así que el secreto es saber dónde ir a comer.
¿Te hacés los análisis de sangre con dosaje de hierro y vitamina B12 que recomiendan los nutricionistas?
Se habla de vitaminas, de las bondades de la leche… Lean sobre la vida que tienen las vacas lecheras, vean documentales, infórmense y sabrán lo que están consumiendo. Yo aprendí a escuchar a mi cuerpo e intentar descifrar lo que necesita: nunca tuve ningún problema de salud.

Pros y contras de ser vegano

PROS

  • Aumento del consumo de alimentos alcalinizantes que promueven un mayor ahorro de enzimas endógenas y de algunos minerales como el calcio. Estos alimentos, además, mejoran el medio interno.
  • Es una alimentación con menor cantidad de toxinas, que mejora los procesos de desintoxicación del organismo.
  • Estimula la eliminación vía intestinal y promueve una flora más saludable, lo que a su vez aumenta las defensas del organismo.
  • Mejora la respuesta del sistema inmunológico.
  • Beneficia la piel y contribuye a aliviar los problemas articulares (reuma, artritis, artrosis).
  • Hay menor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión u obesidad.

CONTRAS

  • Las carencias más comunes en esta población son de vitamina B12, calcio y omega 3.
  • Un posible problema es el social, ya que muchas veces se dificulta el compartir una comida, o encontrar un menú compatible en la calle.
  • Se deben controlar con más frecuencia los valores de hierro y vitamina B12.
  • Es importante ser cuidadoso para garantizar el aporte de la correcta variedad de nutrientes y calcio.
  • Se aconseja el consumo de algunos alimentos proteicos que aseguren la ingesta de proteínas completas y del aminoácido triptófano.
  • Al no consumir pescados, se puede sufrir una carencia de omega 3, por lo cual se sugiere el consumo de algas y semillas de chía.

Por Silvina Beccar Varela  |  Fuente: LA NACION

Publicado el Deja un comentario

Veganismo: mucho más que una dieta

Suele decirse que no podemos ocuparnos de la cuestión animal debido a la prioridad que representan los problemas que nos alcanzan a nosotros mismos. Sin embargo, la magnitud ética de esta cuestión hace que sea justamente éste el lugar esencial para cuestionar nuestra presunción de “humanidad” y la posibilidad de trabajar en las raíces del desequilibrio que nos embarga. Miles de millones de seres sintientes son traídos al mundo sólo para ser esclavizados. Se calcula su “bienestar” inventando el mito de la muerte “humanitaria” y ampliando los límites de sus celdas sin cuestionar el uso que de ellos se hace. Se extermina a los animales “libres”, directa o indirectamente, destruyendo su hábitat. No hay ninguna justificación para hacerlo. Se lo hace sólo por hábito, placer o conveniencia.

Una de las consecuencias del salto evolutivo extraordinario que aparece en el humano es la presencia de la pregunta ética diaria. Cuando pensamos y sentimos respetando a la Otredad, el veganismo se abre camino como base de la postura abolicionista de los derechos animales y como instrumento fundamental para practicar el principio de la no-violencia. ¿Y qué es concretamente el veganismo? Es una actitud de respeto hacia toda la vida animal no humana sintiente que implica un modo de vida donde se evita voluntariamente su uso, su consumo o la participación en actividades derivadas de su esclavitud, explotación y muerte. Significa aceptar el continuum entre la conciencia de todos los seres sintientes, pues la misma se revela cualitativamente de varias maneras según sea la especie, y aún dentro de la misma.

Cuando a la visión biocéntrica que incluye el cuidado y la protección del medioambiente que nos integra y del que dependemos, le sumamos el veganismo como práctica de justicia e igualdad, prestamos especial atención a cada una de nuestras elecciones que afectan la vida de todos los demás. El especismo, esa discriminación en relación con la especie con el que justificamos el dominio y la esclavitud animal, se vuelve tan ofensivo como el racismo o el sexismo. El biólogo E. Wilson cree que los humanos tenemos una natural afinidad hacia los otros animales y la naturaleza en su conjunto. Necesitamos entonces rescatarla del especismo que permea hoy la educación, generando en nosotros y en quienes nos rodean una fuerte empatía hacia todos los seres sintientes, para dar un giro completo y real al actual estado de cosas, pues para superar la crisis que vivimos se necesita una auténtica r(evolución) de los corazones.

Los otros animales no nos pertenecen. Nos preceden, nos enseñan, habitan en nosotros. Démosle esa otra mirada de respeto y admiración que los hace relucir como compañeros en la red planetaria. Atendamos al llamado de auxilio que hoy nos hacen y abramos la puerta al amor y a la compasión más básica. Usar animales es hoy una “normosis”. Dejar de hacerlo es capaz de crear salud en el sentido propuesto por G. Canghilhen: la posibilidad de trascender la norma que define momentáneamente lo normal y de instituir nuevas normas para nuevas situaciones. El veganismo es lo mínimo que podemos hacer por los otros animales con quienes compartimos la capacidad de sentir y de tener experiencias conscientes, y la valoración de nuestro más preciado bien: la propia vida. Una maravillosa senda hacia la paz, en el mundo y en nuestro propio espacio interior.

Fuente: Revista U&O Urbano y Orgánico, Edición 57, julio/agosto del 2010.
Autor: Ana Maria Aboglio

Publicado el Deja un comentario

Entrevista a Mariano Caino por Touché FM

¿Qué tienen en común Alanis Morissette, Anthony Kiedis, Bill Clinton, Carl Lewis, Drew Barrymore, Natalie Portman y Pamela Anderson? Aunque usted no lo crea, son todos veganos, así como Mariano Caino dueño de www.conscienciaviva.com quien visitó el Episodio 10 de 4fonicos el martes 28/8. ¿Quieren saber si los veganos comen insectos o si pueden montar caballos? bueno, entonces escuchen la interesante nota con Mariano.

Publicado el Deja un comentario

Earthlings (Terrícolas)

Terrícolas, es un documental que no muestra casos aislados, sino prácticas estándar de la industria de animales de compañía, alimento, vestuario, investigación y entretenimiento. La realidad diaria que viven los animales.

Earthlings es un documental ganador de múltiples premios, producido y dirigido por Shaun Monson y coproducido por Persia White. La película fue narrada por el actor de Hollywood y activista de los derechos de los animales Joaquín Phoenix. La música es del también activista Moby.

Earthlings es un documental acerca de cómo los humanos utilizan actualmente a los animales de otras especies. Para ello se utilizan cámaras ocultas e imágenes del día a día de las prácticas de algunas de las más grandes industrias del mundo que se enriquecen con los animales. El documental está dividido en cinco partes: mascotas, alimentación, pieles, entretenimiento y experimentación. La finalidad del documental es la denuncia de las actividades especistas a las cuales la mayoría de la población está habituada y cuyo tipo de discriminación se ha normalizado hasta la fecha.


earthlings.com