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La historia de los cosméticos

El proyecto «The Story of Stuff» (La historia de las cosas) hizo este interesante video sobre los cosméticos. Examina el uso intensivo de químicos tóxicos en nuestros productos diarios de uso personal, desde un lápiz labial hasta un shampú para bebés. Revela lo que implica para el consumidor y el medioambiente, y ofrece alternativas más seguras para poner en práctica.

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Pesticidas, detergentes, plásticos y otras hormonas

Conferencia del Dr. Nicolás Olea Serrano en el I congreso de Alimentación Consciente en Barcelona, sobre la migración de tóxicos a los alimentos y sus consecuencias en la salud. El Doctor Olea aporta su conocimiento científico sobre las consecuencias de la ingestión de productos con acción hormonal en nuestra salud.

Expone los resultados de sus investigaciones referentes a los plásticos, el teflón, el aluminio y los pesticidas en los alimentos entre otros.

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Lista de vegetales cuyo consumo puede producir toxicidad

1. Las semillas de las habas de calabar: contienen alcaloides muy venenosos, sobre todo la fisostigmina.

2. Patatera: sus hojas, tallos y frutos, especialmente cuando se ponen verdes por la exposición a la luz, poseen alcaloides tóxicos, como la solanina y la chaconina. El contenido de estos alcaloides en las patatas (la mayor parte de estos están en la piel) oscila entre los 2-10 mg/100 g. y en algunas variedades, como la lenape, alcanza los 30 mg/100 g. Si se consumen más de 40 mg/100 g., se produce intoxicación. Por tanto, para evitar la intoxicación no se deben comer ni la parte verde de la patata ni su piel, y para destruirlos lo más efectivo es someter las patatas a fritura, ya que el hervido es poco efectivo. Así mismo, se recomienda almacenar las patatas en un sitio fresco, seco y oscuro.

3. Tomatera: contiene tomatina, un alcaloide tóxico, pero en el fruto de la planta, esto es, el tomate (siempre y cuando esté MADURO ¡no consumir tomates verdes!), contiene muy baja cantidad, es decir, tendríamos que consumir muchos para que nos produjesen una intoxicación.

4. Berenjena: hay que cocinarla antes de consumirla, ya que contiene solanina.

5. Cafeína en café, té y cacao: 200 mg de cafeína (equivalente a dos tazas de café) estimulan el SNC y el ritmo cardíaco; 500 mg de cafeína produce nerviosismo, irritabilidad y palpitaciones. La cafeína es moderadamente tóxica, ya que su DL (dosis letal) 50 es de 200 ng/k. peso, es decir, que la cantidad de cafeína necesaria para producir la muerte de la mitad de los individuos tras una sola absorción es de 200 ng/ k. de peso.

6. Nuez moscada, pimienta negra y perejil: contienen miristicina, un estupefaciente que afecta al SNC y puede producir convulsiones. Las cantidades culinarias, que son pequeñas, no presentan problemas a la hora de generar toxicidad. Por ejemplo, son necesarios 10 g. nuez moscada para que se produzcan síntomas similares a los de una intoxicación etílica.

7. Batata, boniato o camote: contienen dioscorina, un alcaloide que lo tienen presente en concentración suficientemente alta para que la toxicidad se manifieste aún en consumo normal del alimento. No obstante, la cocción lo destruye.

8. Almendras amargas: contienen cianuro. De todas formas, para producir la muerte de una persona adulta, se han de consumir 60 almendras amargas, mientras que para producir la muerte en un niño son necesarias 10 almendras amargas.

9. Almorta: es una legumbre que produce latirismo cuando su consumo es elevado (más del 30 por ciento de las calorías diarias durante dos o tres meses). Prevención: cocer la almorta en exceso de agua y secarla; dejarla en remojo una noche en agua fría; empapar semilla descascarillada.

10. Legumbres crudas: contienen lectinas (componentes que producen coágulos, por lo que se reduce la fluidez sanguínea) e inhibidores de la tripsina, enzima que digiere las proteínas, por tanto, si se consumen legumbres crudas (lentejas, judías, soja, cacahuete, guisantes…) no pueden ser digeridas y en cantidades elevadas (especialmente en las judías, alubias rojas y soja, que son las que más lectinas contienen) pueden llegar a ser venenosas si se consumen en crudo. La germinación (excepto en las alubias, que es una legumbre que es tóxica incluso germinada) y la cocción hacen desaparecer tanto las lectinas como los inhibidores de la tripsina.

11. Las semillas de ricino: contienen lectinas, que son muy tóxicas.

12. Las semillas de algodón: contienen gosipol, un componente cuya toxicidad es baja si se consume junto a alimentos ricos en lisina, que es un aminoácido esencial. Si se produce toxicidad, se generan alteraciones hepáticas, anemia hemolítica, reducción en la asimilación del hierro y en la espermiogénesis.

13. Setas: la amanita phalloides y la amita verna son las setas más venenosas.

De Nohemy Eldarin en RAW VEGAN SPAIN (PROYECTO DE ASOCIACION ESPAÑOLA DE CRUDIVEGANOS). (Por cortesia de Cristina Lovenature)