Publicado el 1 comentario

Life food – Comida con vida (parte 1)

Comida viva - Life foodHaciendo orden en nuestra biblioteca encontramos el material de clases que entregaba Diego Castro en los cursos de comida viva, por el año 2007, en su restaurant Verde Llama, el primer restaurant de comida orgánica vegetariana especializado en LifeFood de Buenos Aires. Diego es el pionero de la alimentación viva en Argentina y actualmente continúa su trabajo como Chef, difundiendo, enseñando y generando diversos proyectos relacionados con la comida viva. Le agradecemos que nos permita difundir este material tan valioso que publicaremos en dos partes. A continuación la primera:

El material es una recopilación de los siguientes autores, investigadores, científicos y médicos que se han dedicado a estudiar el tema:

  • The Life Food Recipe Book. PH D. David Jubb
  • Rainbow Green Live-Food Cuisine. Gabriel Cousens, M.D
  • Dining un the Raw. Rita Romano
  • La Dieta más Natural. Susanna y Leslie Kenton
  • Restaure su Salud. Ann Wigmore
  • La dieta de Matusalén. Patricio Uribe
  • Living Ciusine. Renée Loux Underkoffler
  • The Sunfood Diet Book. David Wolfe
  • The Wheat Grass Book. Ann Wigmore
  • Conscious Eating. Gabriel Cousens, M.D
  • Rawsome! Brigite Mars

Life food: Alimentos vegetarianos, orgánicos, con vida.

Life Food, significa literalmente «Comida Viva» o «Comida con Vida», pero también en una segunda interpretación refiere al alimento con capacidad de impartir vida, de transmitir su «Fuerza de Vida». La Fuerza de Vida es un aspecto elusivo del alimento a menudo relacionado con la bioelectricidad presente en los organismos vivos (visible a través de la fotografía Kirlean). Los alimentos crudos contienen electrones libres que potencian la amplitud eléctrica y vitalidad de nuestro propio organismo. Esto unido a su mejor digestibilidad (los alimentos vivos se digierern fácilmente, entre 24 a 36 h., contra las 48 a 100 horas requeridas para digerir alimentos cocidos) resulta en un increíble efecto energizante en el cuerpo y el espíritu, y la necesidad de dormir menos horas para sentirse plenamente renovado.

Además los alimentos vivos poseen un sabor vibrante en sí mismos, y los platos preparados con ellos son absolutamente deliciosos, a menudo con muchos menos aditivos (sal, aceite, especias, endulzantes…) de lo que requeriría una receta original.

Como corriente de alimentación deriva del llamado movimiento «Raw food» (Crudivorismo), pero pone el énfasis no solamente en que el alimento esté crudo sino también vivo. No todo lo crudo está vivo ni todo lo vivo está crudo. Un ejemplo de ello pueden ser las semillas: una almendra, una semilla de girasol o zapallo pueden consumirse crudas, pero a travéz del remojo en agua despiertan a la vida y eventualmente brotan. La vida que estaba en un estado latente da lugar a toda una serie de procesos vitales en los que se multiplican su potencial nutricional y se vuelven más digeribles. Otro ejemplo puede ser el miso, que parte de soja y arroz cocidos pero a los que la fermentación imparte vida.

De lo que se trata entonces es de comprender y favorecer los procesos de vida que se dan en la naturaleza, y utilizar los alimentos en el momento en que mayor «fuerza de vida» y nutrición pueden proveernos. Por ejemplo en el caso de los brotes se aconseja consumirlos cuando la incipiente raíz tiene el mismo largo que la semilla, en el pasto de trigo (Wheatgrass) al séptimo día de plantado en tierra, y las frutas y verduras, orgánicas, frescas y de estación, es cuando más cerca se encuentran de su fuente original de energía: el sol. (Los vegetales almacenan la energía del sol, en todo el espectro de radiaciones que emite, en estructuras químicas, formas codificadas-estructuradas de radiación lumínica. Es así, por ejemplo, que se relaciona a la producción de vitamina A con la influencia del espectro infrarrojo del sol, al grupo vitamínico B con los rayos ultravioletas, y a la vitamina C con lo que llamamos «luz», el espectro visible de los rayos solares, y de hecho, la mejor vitamina D que podemos recibir es la que obtenemos a través de nuestra propia piel en contacto con los rayos del sol).

Por todo esto, los ingredientes principales de este tipo de alimentación son las frutas y verduras frescas de estación, las semillas activadas, los fermentos y los brotes.

Una de las impulsoras más fervientes de este estilo de vida, la Dra. Ann Wigmore (a quien agradecemos su inspiración junto al Dr. David Jubb), ha encarnado ella misma el ejemplo de que una dieta de alimentos vivos, sin cocción, pueden proveer al cuerpo de todo lo necesario para una salud óptima, armonía y vitalidad. Además de establecer las condiciones para que el cuerpo se cure a sí mismo  de toda enfermedad. Como del cáncer que se curó a sí misma a través de una dieta de alimentos vivos alta en enzimas.
Ella afirmaba enfáticamente que sólo existe una única enfermedad, la malnutrición manifestándose a sí misma a través de diversas formas. Y que la nutrición más elevada y científicamente superior es aquella que proviene de la naturaleza (Dios).

Vegetarianismo: El término vegetariano fue acuñado en 1842 en Inglaterra. La palabra «vegetariano» no surgió de «vegetal», a pesar de su común etimología: «vegetal», viene del latín «vegetablis», que significa «que tiene el poder de crcer» y «vegetare», que significa «crecer». Por su parte, «vegetariano» deriva de la palabra latina «vegetus«, que significa «Completo, fresco, lleno de vida«, tal como se utilizaba en el antiguo término latino «homo vegetus», aplicado a una persona vigorosa física y mentalmente.

Orgánico: La filosofía orgánica implica la obtención de alimentos sin modificaciones genéticas, producidos sin aditivos sintéticos, agroquímicos ni conservantes. Este sistema de producción crea, recupera y preserva los agro-ecosistemas y la bio diversidad, en pos de proteger la calidad de vida de las generaciones actuales y futuras (incluyendo no sólo alconsumidor, sino también a los productores).

La alimentación orgánica es sana, segura, equilibrada, mantiene intacto el sabor original de los alimentos y es socialmente justa y responsable.

Vida: Capacidad de los seres vivos para desarrollarse, reproducirse, mantenerse en un ambiente y evolucionar.

Historia de la comida viva

La historia de la comida viva remonta a mucho tiempo antes de lo que la mayoría imagina. Hay relatos de Herodus, el padre de la historia, que los antiguos griegos han vivido un promedio de 200 años; se alimentaban principalmente de frutas, vegetales, frutas secas y semillas. Otro grupo de longevos conocido también por el uso de alimentos vivos fueron los esenios; de acuerdo con su biografía, Pitágoras estudió con ellos en el monte Carmel en el 500-600 A.C., aprendió sobre los alimentos vivos y luego llevó sus conocimientos de vuelta a Grecia, más tarde éstos fueron pasados a Platón y a Sócrates.

En América hay datos sobre el conocimiento de la alimentación viva de 1820 con los Mormones que consideraban que ayudaba a la sensibilidad y crecimiento espiritual. Ya en 1897, el Dr. Max Bircher-Benner descubrió los ecritos de Pitágoras sobre las virtudes de la comida viva y comenzó a utilizar esta información en su clínica. Él decía «(…) estamos presionados por un sobrepeso de enfermedades incurables que cargamos a nuestras vidas como una nube oscura. Es un peso que ya no va a desaparecer hasta que el hombre sea consciente de las leyes naturales de la vida».

A comienzos del siglo veite, otro gran físico, Max Gerson, conoció el poder de la curación de la comida viva, primero curando su propia migraña y luego curando el lupus, considerado incurable hasta ese momento. A partir de aquí lo aplicó a todo tipo de enfermedades y desórdenes mentales. Así pudo comprobar que este tipo de alimentación es más que la específica cura de ciertas enfermedades ya reconstruye la capacidad del organismo de regenarse a sí mismo.

El Dr. Szekely, en México entre los años 1937 y 1970  trataba a pacientes con diagnósticos de «incurables» con un 90% de éxito usando alimentos crudos. Szekely categorizaba los alimentos según el efecto energético: primero los alimentos biogénicos, que son los que más vitalidad pueden dar al organismo y son aquellos que engendran vida en germinación. Los alimentos biogénicos están recién cosechados, ricos en enzumas y tienen la capacidad de revitalizar y regenerar el organismo humano. A la segunda categoría de alimentos los llamó bioactivos, que están llenos de vida pero ésta vida no está en crecimiento sino que en un proceso gradual de decaimiento; éstos tienen algo menos de enzimas que los alimentos del grupo anterior y menos vitalidad pero siguen siendo sumamente benéficos. El tercer grupo es el grupo de los alimentos llamados biostáticos, que incluye alimentos frescos y naturales que han sido cocinados; éstos tienen la capacidad para sostenerla vida a corto plazopero a la larga desgastan al organismo y requieren que la persona invierta más energía. la cuarta categoría es la de los alimentos bio cídicos, integrado por alimentos que van degenerandola vida del organismo por estar cocinados y procesados, y contener sustancias químicas como aditivos, colorantes y preservativos que atentan contra la vida de cada una de nuestras células.

El profesor Hans Eppinger, en Viena notó que una alimentación cruda eleva el potencial microeléctrico en todo el cuerpo; incrementa la capacidad selectiva de las células, promoviendo el potencial eléctico entre los tejidos y los capilares celulares. Notó que el consumo de alimentos crudos mejora la excreción de toxinas intra y extra-celular, así como la absorción  de nutrientes. La foto Kirlian validó nuestro entendimiento de los efectos bioeléctricos de los alimentos.

La gente ha estado comiento alimentos vivos por cientos de años: quienes continúan con esta tradición parecen haber extendido sus lapsos de vida, tener mejor calidad de salud, abundante vitalidad y significativamente menos enfermedades crónicas. Al ir más profundo en la física, entendemos que la comida viva tiene el grado más alto de nutrientes, vitaminas, minerales, energía bioeléctrica, mayor cantidad de agua biológicamente activa, electrones  (pi) y la más alta cantidad de sutiles campos energéticos.

[divider]

Ver la segunda parte de “Life food – Comida con vida”.

1 comentario en “Life food – Comida con vida (parte 1)

  1. […] Ver la primera parte de “Life food – Comida con vida”. […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *